Estrategias Botijo (TEDxAlcoi)

TEDxAlcoi

Las Estrategias Botijo

Cómo hackear la industria de la inversión

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“Si ves un fraude y no dices que es un fraude, el fraude eres tú”.

Nassim Taleb

 

¿Cómo dejamos que la industria de los fondos nos tome el pelo hasta el punto de hacer desaparecer miles de millones de euros de nuestro ahorro?

¿Hay alternativa factible para el ahorrador de a pie?

En el vídeo, después de mostrar la ineficacia y la ausencia de valor añadido que, en su conjunto, tiene la industria de los fondos  para el cliente final, se propone un tipo de estrategia —que he llamado “Botijo”— donde se ve que invertir no es tan difícil como interesadamente se nos vende. Creo que hay un lugar para ser eficaces haciendo bien unas pocas cosas esenciales que todos podemos hacer en casa, y otro para aquellos que desean aventurarse más allá en el arriesgado territorio de la complejidad.

Ponderando todo lo que he llegado a conocer en esta industria —tanto como profesional de la gestión como leyendo todo lo que he podido encontrar al respecto—, creo con Voltaire que “lo perfecto es enemigo de lo bueno” y que las Estrategias Botijo son, en su sencillez y a largo plazo, la opción “menos mala y peligrosa” que humilde y honestamente he podido encontrar al complejo problema de la inversión.

Estas estrategias están inspiradas en dos características fundamentales y permanentes de la economía —de ahí su utilidad práctica— que la Escuela Austríaca de Economía supo identificar y poner en relevancia. Por un lado aprovechar la inevitabilidad del ciclo económico. Y por otro, aceptar las consecuencias de nuestra incapacidad epistemológica de predecir el devenir de las actividades humanas —como son los mercados financieros. Los conocedores de la Escuela Austríaca de Economía reconocerán con naturalidad dichas características como su base fundamental.

En primer lugar se trata de aprovechar la inevitabilidad del ciclo económico, participando en la capitalización que los activos financieros clásicos hacen del ciclo de manera natural (sin “forzar”; como hace el botijo al enfriar el agua de manera natural).

Y en segundo lugar, aceptar la imposibilidad de predecir el futuro de los mercados financieros. Lo que tiene como consecuencia llevarnos al único modelo de Asset Allocation coherente con nuestra incapacidad de predecir el futuro.

El resto será dejar que el tiempo trabaje a nuestro favor y no en nuestra contra —batiendo de paso los resultados del 99% de los productos de la industria—, no escuchar las noticias, minimizar los costes, y centrarnos en las cosas importantes en las que nuestras acciones sí que pueden aportar valor.


Directorio de temas tratados en la charla

Creer que se puede resumir en menos de un cuarto de hora estas cuestiones, sin sacrificar el rigor y profundidad necesarios en estos temas, sería algo utópico.

Las virtudes que han llevado al éxito el formato TED imponen limitaciones en cuanto a tiempo, formato y contenido —evitando especialmente el vocabulario técnico— que nos obligan a hacer continuas concesiones y a utilizar maneras de expresarnos (como floridas metáforas) que en otro contexto desacreditarían el discurso.  Pero como explica el propio Chris Anderson, director de TED:

En tu charla sólo recorrerás la distancia que puedas cubrir con la suficiente profundidad para que resulte convincente la idea que quieres comunicar.

No sé si lo he conseguido. En cualquier caso, en este directorio iré ordenando posts en los que profundizaré un poco más en los temas aludidos durante la charla, agrupándolos en tres grandes bloques conceptuales. Por supuesto, se pueden leer en cualquier orden:

I. Los fondos perjudican seriamente tu salud financiera

  • El espejismo de hacerse rico especulando en bolsa.
  • ¿Brókers o ganaderos?
  • Paellas y fondología.
  • Los mejores ingredientes para la paella (¿Batir al índice?).
  • Cocinar la mejor paella tradicional (En busca del mejor Asset Allocation).
  • Las paellas garantizadas no saben a nada (El fiasco de los fondos garantizados).
  • Paellas a base de otras paellas (El fiasco de los fondos perfilados o fondos de fondos).
  • Cocinar la mejor paella deconstruida (Gestión alternativa y Hedge Funds).
  • Invirtiendo en el mejor fondo del año pasado (O invertir en los gurús de moda mirando por el espejo retrovisor).

II. Crítica al paradigma actual de inversión

  • Confundir el mapa con el territorio (La enfermedad del gestor).
  • Confundir estrategia con envoltorio legal (La enfermedad del cliente).
  • El cuadrante de inversión (Un mapa para elegir nuestras batallas)
  • Indexología para dummies: Debilidades y fortalezas de la inversión índice.
  • La inutilidad de prestar atención a las noticias.
  • Predecir es difícil, especialmente sobre el futuro.

III. Adoptar al botijo

  • ¿Por qué es difícil invertir? (A problemas complejos, soluciones simples).
  • Empoderamiento del inversor (La responsabilidad del cliente).
  • Benchmarking personal (Elegir rumbo y aparejos de navegación).
  • Erosión y crecimiento exponencial (Poner el paso del tiempo a trabajar para nosotros).
  • El botijo como símbolo de simplicidad y humildad intelectual.
  • El ciclo económico y su impacto en los activos financieros.
  • Diversificación e isomorfismos.
  • Cocinar ‘la paella menos mala’ (Aceptar el Asset Allocation más conservador y coherente con lo que podemos conocer).
  • Definición (in)formal de Estrategia Botijo y sus fundamentos.
  • Con las manos en la masa (Construyendo nuestra Cartera Botijo en el mundo real)
  • Seguimiento a largo plazo de las estrategias botijo.

Agradecimientos

Una charla TED no surge espontáneamente, ni se improvisa cuando uno pisa el gran punto rojo sobre el escenario. Al contrario, es un proceso de meses, o incluso años, en el que intervienen muchas personas. Personas que viendo sólo el vídeo no se sospecha lo mucho que han contribuido a que la charla esté accesible para todo el mundo en Internet.

Por eso me gustaría agradecer públicamente la contribución de todo el equipo técnico y de apoyo de @TEDxAlcoi. Pero especialmente al Dr. David Pla, alma mater del evento, quien me metió en este “embolao” al confiar en que sería capaz de dar una charla breve, interesante y enriquecedora, sobre un tema tan aburrido, extenso y abstracto como los fondos de inversión y las inversiones.

Han sido unos meses de inesperado trabajo y sufrimiento (¡Si lo sé no vengo, David!), pero que han valido mucho la pena. Sus legendarias “tijeras” recortaron —dolorosa pero necesariamente— muchas páginas de los interminables borradores iniciales. Razonamientos y puntualizaciones rigurosas que me parecían interesantes y necesarias, pero que eran ‘irrelevantes’ para el mensaje final que quería transmitir: Nos dejamos tomar el pelo por la industria financiera, cuando uno en casa es capaz de invertir sus ahorros igual o mejor que la mayoría de los profesionales. Las ideas de David permitieron darle frescos giros a un monótono y casi académico texto original, ayudando a que menos público se durmiera durante mi charla.

A mi primo Juan, quien a pesar de su siempre apretada agenda, me dedicó todo un fin de semana a intentar poner remedio a mi patológica falta de memoria. No sólo me ayudó a superar lo que creía imposible —retener y poder contar con cierta naturalidad mis ideas— sino que me regaló un método de trabajo que llevaré siempre conmigo. (Por cierto, la sobrasada casera de Mallorca —que compartimos con su mujer Ana—, ayudó bastante a soportar el alto nivel de exigencia de mi primo).

A Martín Huete, Pablo Fernández y Unai Ansejo: Valientes pioneros en España de la denuncia y divulgación de una industria que sigue timando al pequeño ahorrador cómo y cuando le da la gana. Especialmente a Martín por inspirarme a la hora de condensar en breves frases la potencia a largo plazo tanto de la erosión de las comisiones como del crecimiento exponencial —sin entrar en detalles matemáticos que generalmente confunden a quienes queremos ayudar.

A mi hermano Jorge por ayudarme con elementos gráficos de la presentación, y a Rosana Gadea por conseguir in extremis un auténtico botijo alcoyano para acompañarme sobre el punto rojo.

A Quique Pedrós, gran jugador de ajedrez, monologuista y mejor amigo, por regalarme preciosos consejos y píldoras de humor con las que aderezar y transformar mi aburrida disertación.

A Chomsky, nuestro sabio labrador negro, quien disfrutaba tanto de mis ensayos que lo celebraba con siestas cada vez más extensas y profundas.

Y finalmente pero no menos importante, a mi pareja Jessica. Primero por ayudarme a descartar docenas de ideas “locas” y recortar varias páginas del primer borrador. Segundo por soportar mis ensayos con paciencia infinita. Y tercero y sobre todo, por perdonar las innumerables veces que mi mente abandonaba el presente junto a ella y decidía unilateralmente seguir elaborando por su cuenta fragmentos de la charla en un tiempo y una galaxia muy lejana…

Gracias a todos. Por supuesto, cualquier fallo o error en la charla es sólo mío, faltaría más.

5 Comments

  1. Agustin Olarte

    Fantástico. Enhorabuena Marcos que bien explicado y que tranquilo se te notaba contándolo. Por cierto, mi pueblo (Agost ) es entre otras muchas cosas, un pueblo de alfareros, así que de botijos hay muchos expertos. Cuando quieras estás invitado a ver como los hacen. ; -)

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